martes, mayo 21, 2013

En el coche

Normalmente mis hijos se portan bien cuando estamos viajando en el coche pero el fin de semana pasado, estaban un poco descontrolados y hacían mucho ruidos.

Ladraban como perritos, Ruf ruf ruf ruf
Copiaban la sirena de la policia, ¡¡niiiii nooooo niiiiii noooo!
Hacían el sonido de vacas, Muuuu
Hacían el sonido de patos, Cuac cuac, cuac, cuac
Y a ellos mismos les parecía tan graciosos que no podían dejar de reirse.

Estaba intentando concentrarme en conducir y no pude aguantar más el ruido. Estaba al punto de un ataque de nervios.  Paré el coche y les dije claramente:

PLEASE!!!!  
NO ladráis como perritos.
NO copais la sirena de la policia.
NO hagáis los sonidos de las vacas y nin de los patos.

Por fin hubo silencio durante 1,5 segundos, pero mi hijo contestó,:
Uff! Menos mal que no has dicho que no hagamos el ruido del búho. ¡Buuuuh buuuuuh, buuuh, buuuh! ¡Buuuuh buuuuuh, buuuh, buuuh!

Así siguieron y aunque parte de mi quería llorar, no pude resistir de reirme con ellos. Por lo menos estábamos casi en casa.



Ava


lunes, mayo 20, 2013

La Felicidad

Esta mañana mi hijo Julio mientras metía su merienda en la mochila, antes de salir al cole, da un largo y profundo suspiro y me dice: “Mami, los días que no hay descanso y tenemos que ir al cole me estropea la felicidad.”
Desde luego es una forma muy diplomática de decir que no quiere ir al colegio y es más feliz los fines de semana.
Rebecca

viernes, mayo 17, 2013

Proyectos, proyectos y más proyectos


Cuando no estoy trabajando, limpiando la casa, lavando la ropa o  haciendo de comer para la familia ... lo más seguro es que me encontrarás soñando. Siempre estoy imaginando algún proyecto que podemos hacer en nuestra casa.  Entre los trabajos, los niños y sus actividades mi marido y yo no tenemos mucho tiempo para hacer mucho pero en cuanto tengamos un rato libre, nos ponemos a trabajar. 

Os enseño lo que estamos haciendo.

Proyecto número 1: Estantería para macetas
Estado de proyecto: Terminado

Estaba hechando de menos a los patios de Andalucía. Aquí no suelen colgar macetas en la pared  porque la gente tienen bastante sitio para flores en los jardines de su casa. Yo quería colocar las macetas que cuido con la ayuda de mi hija, afuera estilo andaluz. Asi que pedí a mi padre (que es buen carpintero) que me hiciera una estantería y me la pintó mi marido. No es exactamente español pero está mejor que la cerca de madera sin nada.


Proyecto número 2: Huerto pequeño
Estado del proyecto: Sin empezar

Me encanta cocinar con verduras pero no me gustan los que venden en el supermercado.  Quisiera sembrar  zanahorias, lechuga, cebolla, tomate y también hierbabuena, albahaca, y perejil. Antes tengo que limpiar toda esta área. A ver si algún día encuentro el tiempo.

Proyecto Número 3: Césped nuevo
Estado del proyecto: A medias

En el jardín de nuestra casa, tenemos una parte que esta muy bonita y arreglada pero también una parte que está cubierta con hierbas malas.
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Compramos una hierramienta que nos ayudo sacar esas hierbas feas y pusimos césped nuevo. La verdad es que este proyecto no es uno que quería hacer pero cuando un jardinero nos dió un presupuesto ... ¡¡bueno!! Os puedo decir que nos hemos ahorrado MILES de dólares en hacer nosotros. No hemos hecho todo pero poco a poco lo terminaremos.
Espero que este césped nuevo sobrevive el calor del verano.

¡Por fin es viernes!! Espero que los paséis bien este finde.

Un abrazo, 
Ava

jueves, mayo 16, 2013

Cohete casero


La profesora de mi hijo les ofreció una página web para sacar ideas de experimentos caseros. http://www.experimentoscaseros.info/ Él llego entusiasmado del colegio deseando hacer alguno de los experimentos en casa con su padre. Hicimos un poco de investigación y vimos que esta pagina no esta dirigida para niños pequeños. Y si habría que hacer alguno de los experimentos seria bajo la estrecha vigilancia de un adulto. Pero accedimos ya que pensamos que sería una buena experiencia para él.

Hicieron varios en el mismo día. El que tuvo éxito y un resultado más favorable fue hacer un pequeño cohete casero con unos fósforos de cocina.

Los materiales necesarios eran los siguientes:
 
Fósforos de cocina

Papel de aluminio

Alambre maleable.   
 
Había que doblar el alambre en forma de “M” dejando una base de soporte como se puede ver en la fotografía.

 
El papel de aluminio había que cortarlo y doblarlo en un rectángulo.

 
Hay que liar la cabeza de un fosforo en el papel de aluminio.

 
Al envolver la cabeza por completo debería quedar como en la fotografía que aquí queda ilustrada.

 
Todo este experimento se hizo en el patio de casa donde no había peligro de incendio, bajo la supervisión de un adulto responsable y explicando los pasos, ayudaba estar tranquila mientras se sumergía Sergio en un mundo de física, química y ciencias.

 
Se coloca el fosforo en el alambre previamente doblado.Con un fosforo encendido se da calor a la zona del papel de aluminio del primer fosforo. Este acumula presión y evacua por detrás y sale el fosforo despedido. No aleja mucha distancia pero el efecto lleva una sonrisa a la cara de cualquiera que esté observando.

Recordad. Estamos manipulando fuego y ¡hay que tener cuidado|

Rebecca












martes, mayo 14, 2013

De compras el sábado.


Estar de compras un sábado por la tarde no es, en mi opinión la forma mas divertida de pasar la tarde. El tener que esquivar grupos de personas que socializan y cotillean en los pasillos del supermercado no me hace ninguna gracia. Mucho menos cuando sujetan su carro de la compra con el brazo estirado dejando que el carro ocupe mas de la mitad del pasillo, mientras su grupo de conocidos y él charlan distendidamente en la otra mitad del pasillo. ‘Ejem…perdón..eeemmm…me permite….’ ‘BLA…BLA...BLA…’ Caso omiso a mi presencia.

El supermercado un sábado por la tarde no es un lugar para comprar. Todo el mundo lo sabe, no es una leyenda urbana, que es un lugar y momento para socializar, ocio y parque infantil para niños.

Los niños corren por los pasillos empujando las pequeñas cestas de plástico con ruedas, improvisando carreras de velocidad. Los más pequeños lloran desconsolados sentados en los carros de la compra porque quieren correr como los niños más mayores. Y que puede ser más divertido que ir acostado encima de un oso polar de peluche de tamaño natural mientras tu hermana tira de las enormes patas arrastrando el blanco e impoluto oso por el sucio suelo del supermercado. No olvidemos a la madre de las dos criaturas hablándole a los niños sin apartar la vista del sinfín de productos que hay en las estanterías, diciendo con voz poco convencida: “Como venga el señor de la tienda os va a regañar.” Por supuesto los niños no cesan de gritar y reír de gozo mientras destrozan un perfectamente nuevo juguete. Que luego dejan tirado en un rincón para alcanzar a su madre que ha desaparecido de su vista.

Para continuar con los representantes de productos en promoción. ¿Quiere una cata de esta nueva cerveza? Emm…no gracias, no bebo. A lo que me responde con una mirada de desaprobación.

¡Huela la nueva agua de colonia! Emm…no gracias, las colonias me dan dolor de cabeza. A lo que sigue una mirada de asco.

Pruebe estas ricas fresas de Huelva. Emm…no gracias, me producen alergia. A lo que miran con cara de lastima.

Realmente tengo que ir pasillo por pasillo esquivando carros llenos y pesados abandonados en mitad de los estrechos pasillos. Esto mas que un dia de compras parece un gymkhana.

Ya para terminar estoy con mi carro en la caja intentando que no me delate mi expresión de desaprobación mientras veo a la señora que tengo delante mía colocando los productos en la cinta transportadora con una parsimonia que hierve la sangre y ella charla relajadamente por el móvil, contándole a la persona que tiene al otro lado de la línea que esta en el supermercado echando la tarde. ¡Uff!

Ya por fin me toca. Empiezo a colocar mi compra en la cinta para comprobar que llevo: Croissant, pan, picos,  bacon, Coca-cola, pizza, hamburguesa, chocolatinas, ambientador, bolsas de basura, servilletas, galletas de chocolate, frutos secos, pate, huevos, natillas de chocolate, mousse de chocolate, nata, crema de queso, chorizos, dos latas de guisantes y una caja de surtidos de helados.

Y es cuando me pasa lo mejor de la tarde. Se coloca una delgada y esbelta señorita vestida con su ropa de deporte detrás mia y alcanza el separador para colocar sus productos en la cinta. Aquí es cuando a mi se me cae la cara de vergüenza cuando esta señorita coloca dos botellas de agua, yogur bajo en grasa, un bollo de pan integral, fiambre de pavo bajo en grasa, colifor, brócoli, tomates, pimientos verdes, pechuga de pollo, zumo de mañana sin azúcar, desodorante y un paquete de chicles sin azúcar. Cuando termina de colocar sus cosas al lado de las mias siento como su mirada escanea mi compra y la compara con la suya. Aquí es cuando quiero que la tierra deje de girar para que yo me pueda bajar. Ahí esta….la mirada de desaprobación. Ahora soy yo la que esta al otro lado de esa mirada. ¡Uff!

Rebecca

lunes, mayo 13, 2013

Puerta para el Ratoncito Pérez

Mi hijo tiene dos dientes que están a punto de caerse.  En nuestra casa hablamos del Ratoncito Pérez pero también de la Hada de los dientes (The Tooth Fairy) y mis hijos piensan que uno o el otro viene a nuestra casa por la noche para recoger el diente caído.  Ayer hicimos una puerta de cartulina para cuando tengan que venir, tienen donde entrar.


Es una cosa muy sencilla pero a mis hijos le hace mucha ilusión saber que hay una puerta mágica en la casa donde entra la hada o el ratoncito de su mundo a nuestra casa. 


 Hacerlo es muy fácil, solo necesitáis estos materiales.
 
Dos cartulinas tamaño A4: uno de color oscuro y otro de un color claro
lápiz
Colores de cera, rotuladores o lápices de colores
tijeras
pegamento 

Ahora os explico la elaboración:
 
 Sacar una puerta de la cartulina oscura. La nuestra medía 16cm x 20cm. 

 Ahora sacar el marco de la puerta. Debe ser un centímetro mas ancho y largo que la puerta. 

 De la cartulina oscura, corté dos bisagras (dos pedazos de cartulina rectangular 1 cm x 3 cm). Metí las dos por dos cortadas que hice en la cartulina clara. 


 Colocar la puerta en el centro de la cartulina oscura, las bisagras estarán en el lado izquierdo. Doblar y pegarlas con pegamento a la puerta.

Poner la puerta boca abajo y pegar las bisagras para abajo también.



En la puerta, le hago un dibujo para que la puerta vaya pareciendo a una puerta. 

 Ahora se puede abir la puerta. Cuando la abrimos, se ve lo que imaginamos está en el mundo mágico del ratoncito y la hada: un arcoiris!!

 La puerta lo colgamos en la pared con Blu-Tak.

¡Todo preparado para cuando vengan a nuestra casa por el diente caído!

Os deseo una buena semana, 
Ava

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